Prosa Apátrida 95

marzo 13, 2007

“Nuestro rostro es la superposición de los rostros de nuestros antepasados. En el curso de la vida los rasgos de uno se van haciendo más visibles que los otros. Así, de bebes nos parecemos al abuelo; de niños a la madre; de adolescentes al tío; de jóvenes al padre; de maduros al Papa Bonifacio VI; de viejos a un huaco Chimú y, de ancianos, a cualquier antropoide. Casi nunca nos parecemos a nosotros mismos” (Julio Ramón Ribeyro)

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2 comentarios to “Prosa Apátrida 95”

  1. Chalo Says:

    Espero jamás parecerme a un huaco Chimú. De verdad, menos aún a uno de esos mochicas mofletudos. En fin.

  2. Alquimista Says:

    Chalo: yo tampoco, ni Chimú, ni Mochica, ni a ex-presidentes de Cabana.


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