¿Te cruzaste con Sartre o Camus alguna vez?

enero 16, 2007

On WritingAquella noche de Febrero esperaba un vuelo hacia Boston. Yo estaba inmerso en entender la diferencia entre tener algún atributo literario y apostar por él -siquiera como hobbie- leyendo On Writing de Stephen King. La sala de espera no escuchaba voces. Un par de personas durmiendo y una mujer gorda sentada frente al puesto de revistas esperando a nadie comprar.

Recuerdo que había comprado On Writing en una librería de Central Park obedeciendo la recomendación de una anciana -a quien imagino apasionada por los libros o desempleada y sola- que cortesmente me atendió. Llevaba sólo unas horas leyéndolo y era como haber encontrado parte de mi futuro. Sólo me bastaba una recomendación importante, como diría Vargas Llosa “por dónde cristalizar en obras esa vocación que sentía en mí como mandato perentorio” y hasta pedir la desesperada orientación de algún escritor famoso, o al menos popular.

Los vuelos Nueva York-Boston duran poco más de una hora y en algunos casos se realizan en aviones comerciales de corto alcance con turbohélices. Y este era mi caso. La voz del altoparlante había anunciado la llegada del vuelo desde Boston, por lo que sólo me quedaba esperar a la gente descender.

Me gusta mirar a la gente; simplemente ver gente salir era un elemento distractor para mi lectura. Uno tras otro. Sobretodos negros, maletines James Bond, zapatos italianos, laptops por doquier, chalinas de seda o lana, algún gorro de beisból. Miradas sobre libros en mano, pasos rápidos, alguna rubia en sus cuarenta. Nadie en pantalones cortos. Yo mientras tanto girando la cabeza desde la puerta de desembarque hacia las escaleras mecánicas. Callado y con mi libro en la mano.

No creo en las coincidencias pero lo que me ocurrió fue un sincronismo que luego de mucho tiempo entendí que no aproveché. En el contexto de lectura en el que estaba y considerando mi interés subyacente por escribir, creo que sufrí de lo que Vargas Llosa llama “pesimismo inhibitorio”. Lamentablemente fue ese el caso.

Entre los muchos que bajaron del avión, reconocí a uno con especial sorpresa. Ahora esperaba a la salida del baño a su mujer, con quien segundos antes había bajado de mi avión con rumbo de regreso a Boston. Usaba un sobretodo crema y una bufanda bien escogida -quién sabe si por ella o por él. No se distraía en su espera; se sabía alto, seguro y buen escritor, famoso.

Bacilé. “¿Y si lo saludo?”, pensé apretando los labios en señal de desaprobación. Me imaginaba dándole la mano y diciéndole…nada. No se me ocurría nada que decirle, no se me ocurría interrumpirlo: “¿qué le hubiese preguntado a Sartre o Camus en sus inicios a modo de guía o inspiración para seguir en el rumbo narrativo?”. De todos modos me levanté del asiento.

Volví a bacilar y dí unos pasos hacia él.

Mario Vargas Llosa seguía esperando a su esposa.

Esta vez decidido me acerqué.

-Mario -lo tuteé con un atrevimiento involuntario.

Me extendió la mano con el cuerpo hacia atrás, sonrió de soslayo y cortésmente me respondió:

-Hazme recordar.

En este momento si algo se me había ocurrido lo olvidé. Bajo condiciones normales pude haber elaborado cualquier comentario más interesante que el que hice. Sin duda “pesimismo inhibitorio”. Fue la frustración perfecta para un anhelado momento perfecto. Al final, lo saludé, le mencioné que era un peruano en viaje de negocios y me despedí con una sonrisa vergonzosa.

Tres años después entendí que esta situación me enseñaría mucho, especialmente a decidir con pleno convencimiento que por lo menos debía intentarlo. Intentar ser un escritor, siquiera como hobbie. Hoy leí el primer capítulo de Cartas a un novelista de Vargas Llosa y además de convencerme a seguir leyendolo, me convenció de añadirle un poco de voluntad a mi “predisposición a fantasear personas, situaciones, anécdotas, mundos diferentes”. Es decir, finalmente me hizo elegir.

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3 comentarios to “¿Te cruzaste con Sartre o Camus alguna vez?”

  1. marrullerohttp://marrullero.blogia.com Says:

    Cuanto menos curioso que sepas que soy del mundo de las teleco… ¿eres adivino?

    Un saludo del minino…

  2. Peregrino Says:

    Me gusta lo de pesimismo inhibitorio, el concepto me parece fantàstico y los alcances son lejanos.

    Un tremendo aporte a mi cultura.

    Nos leemos.

  3. Anonymous Says:

    Esas situaciones solo ctgo T. me has hecho reir…me imaginé tu cara de roche al momento de saludarlo.
    Ah! El ultimo mensaje lo dice todo…
    Nice post!
    L.


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