Pequeñas felicidades de la vida (I)

enero 3, 2007

AmélieEn la película francesa Le Fabuleux destin d’Amélie Poulain el personaje principal, Amélie, disfruta de pequeños simples placeres de la vida cuando niña -como hundir la mano en un saco de granos, quebrar la capa crocante del crème brûlée con una cuchara o soltar piedras dentro del canal Saint Martin.

Disfrutar esas “pequeñas felicidades” (delicatessen de la vida cotidiana) para sumar una sonrisa en nuestra vida es el principal mensaje que nos deja Amélie. Dejarse llevar por sutilezas que aunque no nos lleven a la felicidad plena -que creo que no existe-, ayudan más de lo que uno piensa. Me animé a pensar y transcribir las mías (actuales, pasadas y algunas deseadas) en una lista que sigue continuación:

  • Ir a comprar el periódico al kiosko de la esquina un domingo gris y aprovechar para comprar alguno que otro chiste de Editorial Novaro (“felicidad”de la infancia).
  • Un vaso de leche con un chorrito de vainilla viendo El Chavo del Ocho después del colegio (placer colegial de día de semana).
  • Desverlarme para ver Combate, con Vic Morrow como el Sargento Sanders.
  • Fresas con muchísima leche condensada (vertida de preferencia desde los nuevos envases Squeeze y no desde una lata).
  • Leer el periódico sobre arena de playa, bajo sombra y con el sonido de las olas frente de mí (si hay algún bikini alrededor que valga la pena, mejor).
  • Tomar un Jack Daniel’s sentado (solo) en la barra de un bar cerca de alguna chica interesante (y sonriente).
  • Afeitarme en la ducha al frente de un espejo antiempañante.
  • El momento after-shave con loción sobre la cara.
  • Masajes en la espalda con crema para manos.
  • Un vino tinto en compañía de una mujer con quien poder conversar en voz alta o en silencio.
  • Un queso Brie original como acompañante de ese vino tinto y de esa misma mujer.
  • Sashimi de Hamachi y White Tuna fresco en la barra de un buen Sushi Bar, al lado un vaso de Ginger Ale con una rodaja de limón o un vino blanco Sauvignon Blanc heladísimo.
  • Un Bloody Mary en la cubierta de un yate, vestido en short de lino y con una rubia estilo Playboy haciéndome masajes (aún no he sentido esto).
  • Comprar en Banana Republic ropa para mí.
  • Comprar CDs de música y libros en Amazon.com y que el envio sea gratis.
  • Escuchar música de The Who camino al trabajo sobre el espantoso tráfico de la Av. Benavides.
  • Echarme en el sofá con la laptop sobre mí (de preferencia con conexión a Internet).
  • Escribir algo de lo que estoy plenamente satisfecho.
  • Manejar mi auto con la posición “correcta” del asiento, espejo retrovisor y espejos laterales.
  • Estrecharle la mano a alguien que te la aprieta igual de fuerte que tú.
  • Sacarme “conejos” de los dedos del pie.

Por supuesto, aunque no tenga el tiempo y la determinación para dedicarle energía, escribir en este blogg es una de mis principales “pequeñas felicidades”.

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6 comentarios to “Pequeñas felicidades de la vida (I)”

  1. Peregrino Says:

    Bienvenido al mundo bloggeril, iba siendo hora que lo hicieras, encontraràs los interesante y tranquilizador que puede resultar esto.

    Luego de leer los primeros posts, debo decir que por buen camino transitan tus pies.

    Nos leemos.

  2. Escribano Says:

    Sigue así vas `por buen camino en el mundo de los blogs

  3. A. Says:

    Muchas gracias por esas palabras. Me alientan a seguir creando más contentido, con la seriedad debida para esos pocos que me leen.

    Gracias nuevamente.

    Un alquimista

  4. mediodiablo Says:

    Alquimista, concuerdo plenamente contigo, son las pequeñas, simples y cotidianas experiencias las que nos tocan con mayor frecuencia. Aprender a disfrutarlas es fácil, sólo necesitamos entusiasmo y candidez, pero parecen andar escasos estos días.
    La idea de cojudeces.com nació justamente porque pensamos que la gente ya no es sensible a las pequeñas alegrías, a las pequeñas cojudeces, y esto opaca nuestras vidas.
    No sé dónde vives, pero si en algún momento pasas por Lima, pide sushi o sashimi de lenguado, fue lo mejor que probé cuando estuve de visita en enero. Si vives en Lima y estás cansado del lenguado, pide toro, la parte grasosa del maguro (atún).

  5. Alquimista Says:

    Mediodiablo,

    Me parece muy interesante y cercana a mí la idea de cojudeces.com. Voy a darme unas vueltas por el blog . De hecho, el concepto va conmigo.

    Vivo en Lima, regresé después de vivir en Inglaterra poco más de dos años. Lo que dices sobre el sashimi de lenguado y toro es cierto. De fantasía! También debo confesar que tengo una debilidad irrenunciable por el hamachi y white tuna.

    Has probado pluma? es muy parecido al hamachi y a veces puedes encontrar en Lima.

  6. bovary Says:

    me gusta tu lista, aunque lo de los “conejos” no lo entiendo, aquí en España no se usa…qué es?

    También escribí sobre uno de los pequeños placeres de Emma, sólo uno. Por si te apetece saber cuál…aquí va el link.

    http://bovary.wordpress.com/2007/03/12/la-primavera-y-sus-placeres/

    Besos


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