Roba aire
Abril 19, 2007“Hoy prometo dos”, muy seguro de mí mismo. Como siempre, todo se inició en armonía y con mucho orden. Elegancia, pausa y goles rápidos.
Tres a cero a nuestro favor.
Como siempre también, luego de diez minutos, entró a la cancha el mejor jugador adversario. Robó aire -por coincidencia, siempre el que me rodeaba- y también hizo cosquillas en las piernas, especialmente cuando uno corría. Siempre a los diez minutos.
Encajar nueve goles seguidos no resultó ninguna gracia. Doce verguenzas a seis ilusiones quebradas. Y de mi promesa, ni me acuerdo.
¿Por qué diablos no nací con los pulmones de Lance Armstrong o el corazón de Miguel Induráin?






