Archivos para 'Ciencia'Categoría

Es fácil ser un superhéroe (pero no en Lima)

Julio 22, 2007

superheroe.jpg

De chico me pregunté por qué los héroes y superhombres nacían o se formaban siempre en el hemisferio norte. Hace unos días me llegaron las dos primeras revistas de mi suscripción a Mental Floss, con lo que creo finalmente encontré a mi favorita y pude entender el por qué de mi interrogante. Uno de sus artículos trata sobre lo fácil que sería convertirse en superhéroe en nada menos que cinco pasos (al menos en Estados Unidos). Comencé a leerlo y me pareció una broma, luego me di cuenta de que la información era 100% verídica.

Paso 1: Brazos superbiónicos. Conocida como la “Operación de Tommy John”, la reconstrucción del ligamento colateral medial del codo consiste en implantar un injerto fibroso para aumentar la estabilidad del brazo durante el movimiento. En 1974, luego de una fuerte lesión, el beisbolista Tommy John estaba condenado a colgar los guantes; sin embargo su persistencia hizo que el Dr. Frank Jobe le propusiera una solución que a la postre le permitió seguir en carrera por 14 años más. Hoy en día, 1 de cada 9 pitchers de la Major League ha sido sometido a esta operación, la que les permite aumentar la velocidad de sus lanzamientos entre 12 y 14 kilometros por hora. Esperemos que ningún doctor se haga rico sometiendo a nuestros huelguistas y “choligangs” a esta operación. Ahí si, ni el Chapulín Colorado nos salva.

Paso 2: Cuerpo elástico. Es posible aumentar la flexibilidad del cuerpo con inyecciones de hialuronano. En 1934, un oftalmólogo de la Universidad de Columbia descubrió que había una sustancia en los globos oculares de las vacas que ayudaban a que mantengan su forma gracias a su elevado grado de viscosidad. Su uso en seres humanos no llegó hasta 1972. En la actualidad se usa para evitar cicatrices post-operatorias o para reducir las arrugas faciales. No es difícil pensar que el Hombre Plástico de los 4 Fantásticos haya sido adicto al hialuronano para mantenerse joven y terminar siendo lo que es.

Paso 3: Superoídos. Incrementar la capacidad auditiva a niveles supernaturales fue el tema de la exhibición “Future of Hearing” en Londres, en la que se presentaron muchos dispositivos de tecnología avanzada. Uno de ellos, Mimicking fish, es un diminuto aparato que usado en la oreja graba los últimos 10 segundos de cualquier conversación y los reproduce al pasar la mano al lado del oído. Mi papá estaría feliz con esto; al menos podría seguir nuestras conversaciones en la mesa.

Paso 4: Terapia de genes super poderosos. En 1998, H. Lee Sweeney de la Universidad de Pennsylvania presentó un estudio sobre como los músculos de un ratón podían ser potenciados a través de la genética. Su idea era aplicar la ciencia para tratar personas con desordenes genéticos. Sin embargo, quienes tocaron su puerta fueron atletas, fisicoculturistas, corredores, y hasta un equipo entero de fútbol americano. El truco estaba en inflitrar un virus para luego desarrollar genéticamente células que puedan sobreponerse al mismo. Suena simple, pero es mucho más complicado de lo que parece. Pensar en un mutante con capacidad de autosanarse me recuerda que todavía tengo varios episodios pendientes de la primera temporada de Heroes.

Paso 5: Implantes en el cerebro. Una compañía americana, Cyberkinetics Neurotechnology Systems, probó exitosamente un implante computarizado del tamaño de una aspirina, el BGNIS (Brain-Gate Neural Interface System). El aparato, que se implanta en la parte del cerebro que controla los movimientos, está siendo empleado para mejorar la vida de parapléjicos o personas inmovilizadas. Con este dispositivo pueden encender y apagar luces, leer emails, ajustar sus camas, entre otras cosas. Me pregunto si el BGNIS podría solucionar mi obsesión compulsiva de dar media vuelta con el auto para asegurarme de que cerré la puerta del garage al salir.

Después de hacer un recorrido mental a nuestra Lima, no es difícil imaginar por qué no hay superhéroes salvándonos de algún crimen o peligro inminente. Usualmente todo superhéroe está expuesto a un nivel de avance tecnológico que en Lima ni siquiera soñamos tener de acá a veinte años. No tenemos plantas nucleares, ni laboratorios de aceleradores de electrones, menos centros de estudios alienígenas. A lo mucho podemos aspirar a un Hulk mitad hombre mitad lechuga hidropónica (y claro, sería verde también) o a un Transformer construido con combis parchadas y varios Volkswagen escarabajo de los sesentas.

Si a eso le sumamos todas las cosas insoportables a las que estamos expuestos en el día a día -la pendejada criolla, la falta de civismo, el tráfico agresivo-, es fácil deducir la cantidad de superhéroes buscando trabajo en Lima.

Voyage fantastique (Parte I)

Mayo 22, 2007

ritalin.jpg

Siempre he pensado que los más inteligentes tienen cierta capacidad de desatención con respecto a lo cotidiano, las rutinas, la bulla de la calle, las conversaciones de ascensor, el tráfico, la gente caminando, las colas de los cines. Estas personas tienen además un don especial, otra capacidad innata asociada a la poca atención hacia detalles minusiosos -esos que tienen mucha relevancia para un profesor de primaria afanado en mostrar cómo se conjugan los verbos o para un padre enseñando a su hijo cómo construir un rompecabezas-: volar con la mente. Lamentablemente no todos somos tan normales, es por eso que los más inteligentes no entienden lo cotidiano como la mayoría y logran un nivel de enfoque diferente, alejándose de la “simple” realidad con pensamientos más estimulantes.

Cuatro de cada cien niños sufren de un desorden de desarrollo llamado Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) o ADD, por sus siglas en inglés. La explicación científica se asocia a una deficiente acción reguladora de ciertos neurotransmisores de carácter adrenérgico y a la serotonina, controlador de los impulsos. La explicación práctica tiene mucha relación con mi postulado sobre la gente más inteligente. De alguna manera, los niños con TDAH logran desarrollar niveles de creatividad superlativa que a mi entender resulta de su capacidad de desatención, para luego enfocarse en lo que realmente les interesa, en el campo mental donde se sienten más cómodos. Volando con libertad. Aún siendo ese campo la nada misma, es donde sus mentes pueden lograr en ellos un nivel de paz que el cerebro del común mortal no podría en situaciones normales.

Dos de mis sobrinos tienen TDAH, y ambos son muy inteligentes en diversos campos. A uno le gustan mucho los cursos de letras, escribe muy bien en inglés y castellano. El segundo de ellos es muy bueno en matemáticas y con la guitarra del Playstation (tiene una habilidad manual extraordinaria). De muy niños, recuerdo al primero como muy hiperactivo y al segundo como el que se sentaba en las esquinas mirando hacia la pared sin hacer nada más que mirar la pared. Hoy ambos son niños Ritalin.

Ritalin es un psicoestimulante prescrito para el tratamiento de niños con TDAH. Explicaciones científicas al margen, lo que recuerdo de mis sobrinos luego de usar este producto es una impresionante capacidad de enfoque en sus responsabilidades cotidianas, especialmente en tareas de colegio o preparación para exámenes. El efecto dura unas cuatro horas y es realmente sorprendente (aunque ahora hay una variante que dura ocho horas).

Albert Einstein, Kurt Cobain, Leonardo da Vinci, Thomas Edison, y muchos otros genios tuvieron TDAH. ¿Será esto suficiente como para pensar en una correlación entre una inteligencia superior y el transtorno en mención? Quien sabe. Lo cierto es que tanto ellos como mis sobrinos tienen en común el poder desprenderse de la realidad aburrida y enfocarse en lo que verdaderamente llama su atención. Llegó el Ritalin y el enfoque fue aún mayor, con la limitación de capitalizar el efecto en cumplir con exigencias del día a día y no necesariamente en lo que dictaba su creatividad, algo que quizá tornaba la situación un tanto aburrida (quizá digo).

Hace unos días conseguí dos pastillas de Ritalin (algo muy difícil por cierto, se necesita un permiso especial). Después de pensarlo bien, he decidido probarlas -junto con una lindísima cómplice- para descubrir los secretos de ese superpoder de enfoque mental. Esta vez no habrá límites ni responsabilidades porque sencillamente quiero sentir por unos instantes la misma libertad de pensamiento que tuvieron Da Vinci o Einstein. Que fluya la creatividad.

Tiburosaurio

Enero 25, 2007

Esto fue muy extraño.

Fotografiar una especie en vías de extinción ya es raro, por lo que me imagino la probabilidad de fotografiar -o siquiera ver- un animal de una especie extinta y además en movimiento: ¿de hecho existe alguna posibilidad de ver en vida algo supuestamente extinto?. Mayor sería la chance de divisar un OVNI girando sobre nuestros pies mientras se descansa en la terraza del jardín (y esto porque en nuestros tiempos me imagino más fácilmente a alienígenas achechando por nuestras calles que a un velociraptor vivo respirándome sobre la nuca presto a covertirme en una masa de carne sin aderezar).

Un tiburón primitivo de una rara especie fue recientemente divisado al sur de Tokio luego de la alarma de un pescador. La criatura de 1.6 metros, considerada un “fósil viviente” que habita 600 metros bajo el mar, estaba aparentemente enferma. Murió horas después luego de ser trasladada a una piscina de agua de mar donde fue filmada y fotografiada.

No me queda duda que existe vida en otros planetas.

Laberintos y encrucijadas

Enero 17, 2007

Laberinto medievalLa RAE define la palabra “laberinto” en su principal acepción como “lugar formado artificiosamente por calles y encrucijadas, para confundir a quien se adentre en él, de modo que no pueda acertar con la salida”. No aclara nada sobre la forma, ni el número de caminos o direcciones para llegar al destino.

En inglés la palabra labyrinth está referida a una estructura elaborada de pasajes y caminos con un único camino (“unicursal”) y se diferencia claramente de la palabra maze“, que es una estructura compleja y confusa de caminos que desafía al ingenio para encontrar la ruta correcta. Es decir, el termino “maze” se refiere a múltiples rutas y salidas, donde la solución no es una sola. Mientras el primer caso es usualmente una estructura concéntrica, el segundo puede tomar formas indistintas (especialmente en los puzzles).

Hay diversos tipos de laberintos (como se entiende “labyrinth” en inglés), pero los más conocidos son los medievales por su forma (ver ilustración) y los barrocos por sus salidas truncas y pasajes engañosos. Desde épocas medievales el término “laberinto” se ha asociado a una especie de trampa para espíritus malévolos o a una representación gráfica de ritos o peregrinaje: el camino desde el nacimiento (entrada) hacia Dios (centro), por ejemplo. El patrón topológico es sin embargo el mismo: la forma de llegar a la salida o centro de la estructura.

Estar dentro de un laberinto no es nada agradable -menos si uno es claustrofóbico y peor si hay un Minotauro esperando. De todos modos, aconsejo lo siguiente si se presenta la circunstancia -en realidad o sueños: apoyar la mano derecha sobre la pared de la derecha (o la mano izquierda sobre la pared de la izquierda) e internarse avanzando sin levantar la mano de la pared. Si se continúa de esta forma tarde o temprano se llega a la salida (siempre y cuando sea un “maze” de un solo camino).

Si en cambio uno descubre el centro, estará dentro de un laberinto clásico donde quizás lo este esperando una bestia mitad humano, mitad toro. Para este caso lo más recomendable es haber usado el ovillo de hilo de Ariadna.

Uomo Vitruviano

Diciembre 24, 2006

Uomo VitruvianoEn la Gallerie dell’Accademia (Venecia) un dibujo amarillento que muestra a un hombre desnudo inscrito en un círculo y un cuadrado llama la atención de los visitantes. Es el Uomo Vitruviano u Hombre de Vitruvio, acaso el dibujo en manuscritos más representativo de Leonardo Da Vinci. Parte del Códice Atlanticus, este trabajo del siglo XV (c. 1490) debe su nombre al arquitecto Vitruvio, famoso por su obra De Architectura y a su estudio de las proporciones en la belleza.

Cualquiera pensaría que se trata de un dibujo de alcances surrealistas o “basados en la objetivación sistemática de asociaciones e interpretaciones delirantes…” (Dalí). Sin embargo, sugiere mucho más de lo que comúnmente se le atribuye. Leornado fusiona en una página muchas de las inquietudes que lo absorbieron interminablemente y que lo escoltaron durante una vida de tendencias misántropas. Definitivamente, una ilustración que no reune sólo las claves del pensamiento renacentista, sino que confirman el raciocinio vanguardista de un genio de la pintura, la geometría y de diferentes campos de la ciencia.

En la Europa del siglo XV imperaba la idea de que los cánones de belleza eran inherentes al cosmos y no necesariamente paradigmas terrenales. El equilibrio y la proporción eran asuntos netamente divinos, los cuales se presentaban también en el cuerpo humano. Así, muchos científicos –entre ellos el propio Leonardo- buscaron en la arquitectura dichos ideales, siendo la obra de Vitruvio la que constituyó una de las más influyentes.

Da Vinci condensa en dicho ícono renacentista más que un estudio de la simetría humana. Intentó descubrir lo que los griegos antiguos buscaban a través de las ciencias: la verdad y el sentimiento estético. En el Hombre de Vitruvio, Leonardo escudriñó de modo subliminal el mundo de la certeza matemática y la geometría como elementos de la belleza armónica del ser humano.

Para entenderlo dedemos remontarnos a la Grecia clásica. Entonces el escepticismo clásico desarrolló abstracciones en el arte estético que generaron diversas inquietudes matemáticas. Éstas se resolvían –o se intentaban resolver- mediante el uso exclusivo de la regla y el compás. Con dicha premisa de resolución, uno de los problemas matemáticos que más ocupó a los estudiosos griegos fue el de la cuadratura del círculo, que se basa en la construcción de un cuadrado de área igual a la de un círculo dado. Todo únicamente con regla y compás.

Muchos matemáticos y científicos griegos intentaron resolver dicha cuestión. Se conoce a Anaxágoras como el primera –por los archivos- en investigar la cuadratura del círculo. El problema fue estudiado por muchos conocidos de la ciencia universal: Hipócrates, Arquímedes, Bernoulli e inclusive el propio Leonardo Da Vinci.

Pero, ¿cuál es la relación con el Hombre Vitruviano? Leonardo traduce en dicho dibujo su intento por resolver la cuadratura del círculo. Más aún, se trata de un cálculo matemático expresado gráficamente.

En el siglo XIX se comprobó que construir un cuadrado y un círculo de áreas iguales usando únicamente una regla y un compás era imposible en un número finito de pasos. Sin embargo, la solución existe en un número infinito de cálculos. Así aproximadamente 450 años antes, Da Vinci demostró gráficamente que al generar en forma secuencial pares de cuadrados y círculos de áreas diferentes se logra obtener pares de áreas muy similares que convergen en una relación casi igual a uno. Una correspondencia casi perfecta.

Leonardo Da Vinci fue un adelantado a su época, un científico anacrónico. Nos demostró que no sólo era un gran pintor, maestro de la anatomía humana aplicada al arte, inventor visionario, diseñador destacado de aerodinos y máquinas de guerra o un matemático que fácilmente destacaría en nuestra era, sino también un científico en busca de la perfección y la belleza humana.

Con facilidad podría imaginar a Leonardo diseñando las nuevas Torres Gemelas, trabajando con la NASA en el nuevo trasbordador a Marte, mejorando los procedimientos de transplantes de órganos o inventando un ojo de vidrio que reemplace al del ser humano. Sin embargo ¿no sería Da Vinci el científico ideal para investigar la evolución del genoma humano perfecto y nuestra perpetuidad en el universo? Sin duda alguna tiene mi voto.