
El aire quiere engañarme, desde mi balcón entra la brisa de un verano en retirada. Su disfraz no es obvio. Al frente, una ventana en unánime luto me advierte que todo terminó.
¿Qué traman afuera esas dos palomas tiritando sobre mi baranda?
Esta entrada fue publicada el
Abril 3, 2007 a 12:01 am y está archivada en Espontáneos, Home Alone.
Abril 3, 2007 a 7:54 am
No te fíes de las palomas… que cuando menos te lo esperas te cagan en la chaqueta.
Abril 3, 2007 a 7:54 am
Un abrazo!
Abril 3, 2007 a 10:44 am
Me gusta el relato, corto pero lleno de imágenes, este estilo me gusta.
Nos leemos.
Abril 3, 2007 a 6:33 pm
Yo diría que el verano nos está dejando y que lo que traman ese par es un descuido tuyo para picotear algún resto de pan que no guardaste en la refri
Ese balcón… no sé pq se me hace que va a encerrar unas cuantas historias de…
Saluditos
Abril 4, 2007 a 1:20 am
No más sol, arena y mar en este verano
pierde fuerza el sol y su calor soberano
sin embargo en la oficina conmocionado
por la intensidad del aire acondicionado
siento que ya estoy en pleno invierno
ahora comienza el horario de infierno
Abril 8, 2007 a 4:19 am
Jerjes: por eso, de las eché de mi balcón…y porque me distraían sus cortejos tan íntimos.
Peregrino: gracias, estoy experimentando algunas cosas nuevas.
Yola: creo que se dieron con la sorpresa de que no había ni pan y se fueron riéndose (¿burlándose?) cuando las boté. Con respecto al balcón, aún está invicto, aún.
DarKarl: jajajajaja, muy cierto. Con relación al aire acondicionado, bienvenido siempre, en verano, otoño o incluso durante nuestro húmedo invierno.