Para innovar hay que ser valiente, volcar nuevos paradigmas sobre papel, asimilar sonrisas incrédulas, soñar sin almohada y hasta acumular rabia. Muchas veces es la rabia la que nos impulsa a saltar el listón más arriba de lo esperado. Donde los demás no creen llegar.
Hace unos días vi un video en la compañía donde trabajo, el cual muestra a Dick Fosbury como ejemplo de innovación. Qué mejor ejemplo. Fosbury fue uno de los mejores atletas norteamericanos, quien se atrevió a cambiar el tradicional estilo de salto alto por uno “con una nueva perspectiva”: mirando al cielo. “Cuando sus adversarios encontraron limitaciones en sus piernas, Fosbury comenzó a saltar con la mente”, decía un artículo sobre él.
En este momento, pienso con un vino al lado en lo que Fosbury hizo. En mi balcón, nadie me llama para compartir una copa y ver la vida pasar.
Creo que es momento de atreverme. Es tiempo de innovar para mí.








Abril 3, 2007 a 2:34 am
Muy interesante esta reseña histórica de deporte, y cómo aplicarla a nuestra vida diaria. Deberíamos tener siempre este espíritu.
Abril 3, 2007 a 7:56 am
Cuando te refieres a innovar, eso significa que deseas tomar tu vino acompañado en el balcon y ver la vida pasar o tomar tu vino solo pero en vez de verla pasar, actuar en ella y/o sobre ella?
Abril 3, 2007 a 10:42 am
Innovar es quizás uno de los aspectos mas complicados de aplicar en la vida diaria, normalmente nuestras metas están dirigidas a encontrar “zonas de comfort”, y como cuesta salir de ellas.
Nos leemos.
Abril 4, 2007 a 1:41 am
La innovación es un aspecto vital y relevante
para quien su desarrollo busca perseverante
romper paradigmas y aprender a desaprender
algo que muchas veces no logramos entender
por ello siempre es bueno cuestionarse
para en la rutina no caer y estacionarse
Abril 15, 2007 a 7:04 pm
yo te diria para compartir veinte botellas de vino por mes
tenemos un problema
yo ando lejos
porque el vino nunca es problema
Abril 15, 2007 a 9:09 pm
Ulyses: muy cierto, en la vida siempre hay que tratar de aprender de nuestras limitaciones y errores, y “saltar con la mente”.
Nina: me refiero a pensar más en mí y en lo que me hace bien.
Peregrino: nunca es tarde para comenzar, estimado amigo. Nunca.
DarKarl: así es, nunca hay que permanecer “estacionado”, porque al motor de nuestras emociones se le descarga la batería.
Alfredo: muchas gracias, siempre bienvenidas esas copas cuando estes por Lima. Un abrazo.